El Ayuntamiento desarrollará un programa de medidas para barrios desfavorecidos

El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, ha detallado hoy el contenido del acuerdo con el grupo municipal Adelante Sevilla que garantiza la aprobación del Presupuesto para el año 2020. Las cuentas del Ayuntamiento otorgarán prioridad a las actuaciones  en las zonas desfavorecidas de la ciudad –se prevé un gasto inicial de 60 millones de euros–,  y se pondrá en marcha en el periodo 2020-2021 el plan Respira Sevilla que tiene como objetivo generar áreas más saludables, habitables y con limitación en la circulación de vehículos privados. La primera se pondrá en marcha entre las calles Betis y Pureza y, a continuación, para el Casco Antiguo. Su finalidad es reducir las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera, luchar contra el cambio climático, recuperar espacios para los peatones, impulsar el transporte público y promover la movilidad a pie, en bicicleta y la eléctrica.

El primer eje central del acuerdo gira en torno a las zonas de transformación social de Sevilla. Se contempla un refuerzo de las diferentes líneas de intervención social, inserción sociolaboral, acción cultural o dinamización y participación ciudadana en las zonas desfavorecidas y con planes integrales. Serán 60 millones de euros entre distintas intervenciones trabajadas y consensuadas con Adelante Sevilla para estos barrios, el mayor presupuesto destinado nunca a los mismos por el Ayuntamiento y que tendrá continuidad en años venideros, según ha apostillado el alcalde. A partir de ahora, en el Presupuesto municipal habrá apartado específico y partidas para las zonas de la ciudad más necesitadas.

El segundo eje central del acuerdo de presupuesto atañe a una estrategia “integral” de lucha contra el cambio climático y de construcción de una ciudad más habitable, saludable y sostenible, cuya principal medida será la ejecución del Plan Respira, con el que Sevilla se anticipará a las próximas obligaciones legales para limitar el uso del vehículo privado en localidades de más de 50.000 habitantes y a las indicaciones del Pacto Verde Green New Deal que se diseña en la Unión Europea, ha argumentado Juan Espadas.

En concreto, el Plan Respira apuesta por la progresiva y consensuada restricción del uso del transporte privado en el Casco Histórico de la ciudad y en las calles Betis y Pureza de Triana, compatibilizando los derechos de los residentes y de la actividad económica con un incremento del transporte público y el fomento de la movilidad a pie, en bici y eléctrica. Y será una implantación progresiva y participada, que se hará con consenso pero también “con valentía”, con las experiencias de la dinamización social, comercial y económica que mostraron las peatonalizaciones de la Avenida de la Constitución y las calles San Jacinto y Asunción y con 2021 como fecha límite para su ejecución plena. El Plan Respira –ha agregado Espadas– es uno de los ejes de la ejecución del Plan de Movilidad Urbana Sostenible de la Ciudad de Sevilla.

Juan Espadas ha detallado que se acometerá un trabajo conjunto encaminado a la mejora del transporte público y las conexiones con los distintos barrios a través de una “apuesta decidida por Tussam” y con “nuevas infraestructuras de transporte”. “Dentro de esa línea, nuestro objetivo es trabajar para consensuar un proyecto de ampliación del Metrocentro, sistema de transporte que casa perfectamente con la letra de este acuerdo”, ha considerado el regidor.

En la lucha contra el cambio climático y hacia una ciudad más habitable y saludable, se recogen, además, otras iniciativas, como la ampliación geográfica de las llamadas Zonas 30 (limitación de velocidad a 30 kilómetros por hora). En este sentido, ya el Casco Antiguo está declarado Zona 30 (prioridad del peatón y la bicicleta sobre los vehículos) y Zona 20 (prioridad absoluta del peatón). Junto con estas limitaciones, se plantea la creación de más pulmones verdes en la ciudad –mediante parques y jardines–. Se propone, además, mejorar las condiciones bioclimáticas y la eficiencia energética en los colegios.

Y el tercer eje central son las políticas de vivienda centradas en el desarrollo del Plan Municipal de Vivienda. Dentro de esta estrategia marco se apostará por priorizar la vivienda de alquiler en la capital, por arbitrar medidas para rebajar la subida de los precios de los alquileres y por dar respuesta a las demandas sociales existentes con la promoción de nuevos pisos públicos y la reducción de los pisos vacíos privados. En este contexto, el documento acordado propone fomentar las cooperativas de viviendas y confeccionar un índice de precios de referencia para los alquileres.

Se plantea, asimismo, avanzar en una regulación conjunta de las viviendas con uso turístico, limitando su actividad en el marco de la legislación, reduciendo la presión que suponen sobre determinados barrios de la ciudad y propiciando la convivencia entre vecinos y turistas.

Igualdad y lucha contra las violencias machistas, el refuerzo de la actividad cultural en los barrios de la ciudad, la construcción de piscinas recreativas, la regulación de los autobuses turísticos, un sello de turismo justo, una política de microcréditos o el refuerzo de la atención a las personas sin hogar y desconcentración de los recursos son otras de las cuestiones recogidas en el acuerdo.